FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 91

58 ASOCIACIONES Y FUNDACIONES cida, ese miedo ha mutado en un empeño por olvidar cuanto antes, por pasar página a toda prisa. Por vivir como si nada hubie- ra ocurrido. Como si ETA nunca hubiera existido. Eso es exactamente lo que quie- ren quienes diseñaron el terror y quienes lo ampararon política y socialmente”. Ordóñez señaló que, precisamente por todo ello, la película resulta incómoda para muchos sectores: desde quienes intentan desacreditarla hasta quienes instrumentalizan la memoria de unas víctimas para contraponerla a la de otras. También defendió el discurso de María Luisa Gutiérrez en los Premios Goya fren- te a quienes intentaron darle un sentido partidista: “Hubo quienes se apresuraron a verle una intención partidista. El pro- blema no es su discurso, sino el dogma- tismo y el sectarismo de quienes lo ma- linterpretaron. Contar la historia de las víctimas del terrorismo no niega, en abso- luto, el derecho de otras víctimas —de la Guerra Civil, del franquismo, de cualquier otra vulneración de derechos humanos— a que también se reconozca su derecho a la memoria”. En la parte final de su intervención, la presidenta de COVITE defendió la plu- ralidad del conjunto del colectivo de víctimas del terrorismo y reivindicó su dignidad frente a los intentos de estigma- tización: “No se nos puede exigir más ge- nerosidad. Y, desde luego, no se nos puede pedir que renunciemos a nuestro derecho a la memoria. La paz y la convivencia im- COLECTIVO DE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO (COVITE) plican necesariamente la honestidad de reconocer los hechos tal y como fueron. Y no somos precisamente las víctimas quienes tenemos pendiente la tarea de ese reconocimiento”. Por su parte, la productora de La Infil- trada , María Luisa Gutiérrez, centró su discurso en agradecer a las víctimas del terrorismo y a COVITE “su gran acep- tación” por la película, una película que “ha tenido mucho éxito en el País Vasco”, y dedicó el premio “a todas las víctimas del terrorismo, que siguen luchando por sus derechos a la memoria, la verdad y la justicia y porque el arrepentimiento por los crímenes de ETA sea el eje de la con- vivencia”. El Premio Internacional de COVITE ha recaído en los últimos veinticuatro años en personas y colectivos que han destaca- do por su papel en la lucha contra el te- rrorismo y por su comportamiento cívico ejemplar. Entre los premiados se encuen- tran personas como el profesor Antonio Beristáin; el filósofo Fernando Savater; el sacerdote Alfredo Tamayo; los autores de la obra Vidas Rotas , Florencio Domín- guez, Rogelio Alonso y Marcos García Rey; los escritores Fernando Aramburu y Raúl Guerra Garrido; el periodista y acti- vista José María Calleja, fallecido en 2020 a causa de la COVID-19; el intelectual y profesor de Filosofía Martín Alonso; la trabajadora de COVITE y activista con- tra el terrorismo Juncal Sánchez Aranaz; la asociación de víctimas de todos los terrorismos que han actuado en Irlanda del Norte SEFF (South East Fermanagh Foundation); o el periodista, escritor y víctima del terrorismo italiano Mario Ca- labresi, autor del libro Salir de la noche , y la emblemática librería donostiarra La- gun , en quienes recayó el último premio COVITE, otorgado el año pasado.

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