FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 91

62 ASOCIACIONES Y FUNDACIONES N acida en 1995, “a cincel y mar- tillo”, tocando a las puertas de víctimas totalmente olvidadas y, en su gran mayoría, absolutamente anóni- mas y nada mediáticas, gente trabajadora que había acudido al norte en busca del sustento honrado de los suyos y se encon- tró con el tiro en la nuca, las bombas y el acoso de ETA, la AAVT se enfocó desde el principio en el día a día, en la búsqueda del bienestar de la víctima en su propia cotidianidad y ubicación, en su barrio, en su comunidad. No por ello renunció, en estas tres déca- das, a la proyección nacional e incluso internacional para deslegitimar el te- rrorismo, siempre desde el respeto a las instituciones y a absolutamente todos los partidos y gobiernos, fueran del signo que fueran. La AAVT tuvo una activa participación en el proceso de propuestas y debates que dieron lugar tanto a la Ley 10/2010, de 15 de noviembre, relativa a medidas para la asistencia y atención a las víctimas del terrorismo de la Comunidad Autónoma de Andalucía, como a la Ley 29/2011, de ASOCIACIÓN ANDALUZA VÍCTIMAS DEL TERRORISMO (AAVT) TRES DÉCADAS EN EL CAMINO 22 de septiembre, de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Te- rrorismo, de toda España. Ambas consti- tuyeron un hito importante en sus respec- tivos ámbitos. Pero los tiempos cambian y surgen nuevas necesidades y situaciones. Por eso, la actividad de la asociación an- daluza ha sido incansable. Como recuerda hoy su presidente, Joa- quín Vidal Ortiz: “En la asociación an- daluza siempre hemos defendido que las secuelas de un atentado no recaen solamente sobre la víctima directa, sino sobre todo el núcleo familiar. Y por eso seguimos luchando para lograr ese apoyo a los hijos y a los nietos, porque estas fa- milias van arrastrando sus problemas. La familia es la verdadera sufridora de toda esta barbarie. Es la que se queda a sufrir el ‘después’ del atentado”. “Por eso, creo que lo fundamental que conseguimos ha sido que, en la Ley 10/2010 de nuestra Andalucía, y luego en sus modificaciones, se incluyeran a los nietos, a los familiares de segundo grado. Porque aquí hay víctimas de muchos años, que, en realidad, no disfrutaron de ayudas sociales ni de beneficios reales en su mo- mento. Para nosotros, la familia ha sido el alma máter de todo”, resume Vidal. Y en esa batalla sigue la AAVT, desde un local minúsculo en Sevilla, con una sola trabajadora en su plantilla y con la entrega absoluta de su junta directiva y sus colaboradores, batallando duro para sacar adelante cada programa, ya sea de sensibilización social sobre el terrorismo como de atención directa al colectivo, pero sin perder la sonrisa y el don de la perseverancia. En este 2025 se cumplen 30 años de un sueño hecho realidad: el surgimiento de la Aso- ciación Andaluza Víctimas del Terrorismo (AAVT), la primera de carácter autonómico de su tipo en España, y por eso, en la luminosa Sevilla, se activan ya los preparativos de una jornada anual que, en la segunda mitad del año, celebrará este aniversario tan señalado.

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