FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 92

10 ACTUALIDAD ANIVERSARIO ATENTADOS 17A BARCELONA O cho años después del horror, La Rambla volvió a vestirse de silen- cio y memoria. En el Pla de l’Os, epicentro del atentado yihadista que el 17 de agosto de 2017 segó la vida de 16 perso- nas y dejó más de un centenar de heridos, se celebró el pasado domingo 17 de agosto un emotivo acto de homenaje a las vícti- mas del terrorismo. Como cada año, el minuto de silencio marcó el inicio de la ceremonia. Familia- res de las víctimas, autoridades y repre- sentantes de entidades catalanas deposi- taron claveles blancos junto al memorial, mientras el violoncelista Manuel Martínez interpretaba el sobrecogedor Cant dels Ocells de Pau Casals. El gesto, sencillo pero cargado de simbolismo, volvió a unir a la ciudad en el recuerdo. ` Respetuoso minuto de silencio de familiares de las víctimas mortales y heridos durante el homenaje por el octavo aniversario de los atentados del 17A en Barcelona BARCELONA RECUERDA A LAS VÍCTIMAS DEL 17A EN UN EMOTIVO HOMENAJE El mosaico de Joan Miró, donde el te- rrorista Younes Abouyaaqoub detuvo la furgoneta tras su brutal arremetida, fue el escenario del acto institucional. Entre los asistentes se encontraban el presi- dente de la Generalitat, Salvador Illa; el presidente del Parlament, Josep Rull; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni; y el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto. También acudieron repre- sentantes de los cuerpos de seguridad —Mossos d’Esquadra, Policía Nacional, Guardia Civil y Guardia Urbana—, así como delegaciones consulares y equipos de emergencia. En paralelo, la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas (ACVOT), junto a la Plataforma 17A y Politeia, organizó su propio homenaje Octavo Aniversario en la Rambla de Canaletes. Al acto asis- tieron dirigentes del Partido Popular y Vox, además de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado. José Vargas, presidente de ACVOT, apro- vechó la ocasión para denunciar ante los medios el “abandono” y “ninguneo” que, según afirma, sufren por parte de las instituciones catalanas. Reclamó una ley autonómica que reconozca y apoye de forma específica a las víctimas del terro- rismo en Cataluña. Ocho años después, el dolor persiste, pero también la voluntad de no olvidar. Barcelona, una vez más, rindió tributo a quienes perdieron la vida y a quienes aún cargan con las secuelas de aquel trágico día.

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