FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 93
64 ASOCIACIÓN EXTREMEÑA DE VÍCTIMAS DEL TERRORISMO ASOCIACIONES Y FUNDACIONES E s la época de la convivencia, sí, es necesario para aunar todas las esperanzas de la ciudadanía, que hoy está dividida por los dimes, diretes y bulos tremendamente ruines, mezquinos y torticeros que se emiten por determina- dos sectores políticos y sociales. Las víctimas del terrorismo necesitan todavía que las ayuden a escapar, a sa- lir de ese feedback que retroalimenta el miedo y la zozobra que les sobrevino el día “D”. Unos, porque perdieron a algu- no de sus seres más queridos e impres- cindibles; otros, porque les arrebataron parte de su integridad física para luego verse en las oscuras tinieblas del aban- dono y la soledad por parte de adminis- traciones, políticos y, quizás, también de la sociedad. Por ello, lo hacemos: dedicamos el tiem- po necesario para gestionar su acompa- ñamiento y apoyo, y llevarlo a cabo por y para todas las personas que se lo merecen aquellas que se vieron involucradas sin haberlo buscado ni provocado en ese tor- bellino de sinrazones que menoscaban la normalidad del vivir diario de una familia rota y truncada por la violencia. Estos son los programas que, como co- lectivo, llevamos a cabo para facilitarles esa armonía social, y así poder llegar al final de los días que cada uno hemos de superar, después de haber cargado con mochilas llenas de adversidades que tan- to pesan tras haber padecido la sinrazón de la violencia terrorista, sin que ningún gobierno supiera, pudiera o, quizás, qui- siera erradicarla. Gracias a la FVT por ese apoyo que sí nos da. VIII ACTO DE RECONOCIMIENTO Y MEMORIA EN EXTREMADURA Elga Alvear , en Cáceres. Aquí estuvieron las víctimas del terroris- mo de Extremadura y de otras muchas comunidades autónomas de España. Rayando con la cultura del Museo Elga Alvear, buscamos hacer florecer y sobre marcar las líneas más profundas y jus- tas de una mejor sociedad, algo que debemos irradiar para llegar al más allá. Tengamos presente que el arte con- temporáneo puede crearnos mensajes del mundo que nos ha tocado vivir y, a veces lo pasamos por alto o incluso olvidamos. Es necesario reforzarlo y explorar la co- CONVIVENCIA EN EL VALLE JERTE municación y el mensaje para promover y reforzar los valores sociales, el respeto, la tolerancia y la verdad. El prestigio de los ponentes, durante es- tas XVII Jornadas celebradas en un ho- tel de la capital cacereña —en un salón pegado a la Uex, en el grandioso Museo citado— nos une en el lugar donde se juntaron el silencio de las víctimas del terrorismo que ya no están, por la sin- razón de la violencia terrorista, con el de todos los familiares y heridos . Hendi- dos por esa huella dejada y convertida en sensibilidad sostenida y compartida por los citados y por unos cuantos más, acabamos, siempre, otorgando ese simbólico minuto de un ensordece- dor susurro de silencio para que se oiga lo más alto posible entre todos nuestros compañeros y víctimas del terrorismo, reales, no con los de mentira, para que se uniera a esa locución hecha por Carolina Yuste, paisana de aquí, quien nos dejó algo así: “ La cultura es una herramien- ta de cambio y construcción de sociedades más justas” . Esa será siempre la mayor gloria y prebenda que podamos otorgar y difundir entre todos los ponentes, participantes y asistentes a estas Jornadas de ASEXVITE en Cáceres. Ese minuto atronador está en la memoria de quienes sufrieron directamente la vio- lencia y, también, en una parte de la socie- dad que vio con injusticia, en algún mo- mento, el daño causado a las víctimas del terrorismo. Pero ¡ojo! quien así lo crea, que sea fiel a este principio de solidari- dad para con las víctimas del terrorismo, no vaya a ser que se le atiborre la lengua con una exorbitante obra de palabrería y, cuando realmente tuviere que apoyar en favor, a escondidas y con garfio, pulsara el botón que recorta y limita les derechos a este colectivo. ¡Ay, señores políticos! La política debe llevar implícito, para quien se dedica a ella, un chip de profesiona- lidad y sobre todo de responsabilidad y, nunca de altanería o prepotencia. Tam- bién, es un DON que tenemos los demó- cratas, pues, en, por, para y desde la po- lítica se hace —o se debe hacer—todo lo que sea necesario para facilitar la vida, es decir, “hacer la vida más fácil ” a los ciu-
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