FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 94
13 ACTUALIDAD esperanza —subrayó una víctima—. A los chicos algo les mueve”. Una alumna participante lo expresó con rotundidad: “Hasta que no lo escuchas, no sabes que fue tan real”. MEMORIA VIVA PARA PREVENIR LA VIOLENCIA El ministro del Interior, Fernando Gran- de-Marlaska, destacó en su intervención que el programa combina materiales didácticos con el testimonio “cívico y ejemplar” de las víctimas, un binomio que, afirmó, constituye “un valioso instrumento de prevención fren- te a la radicalización violenta y para neutra- lizar la narrativa terrorista”. Desde 2018, este proyecto busca “concien- ciar a los jóvenes sobre las terribles con- secuencias del terrorismo y la violencia”. La presencia de las víctimas en los cen- tros educativos, añadió el ministro, aporta algo que ningún manual puede transmi- tir: la dimensión humana del daño. Grande-Marlaska agradeció pública- mente el “sacrificio” y la “generosidad” de quienes comparten experiencias tan duras con adolescentes que, en muchos casos, apenas conocen de los atentados más significativos por referencias lejanas. Recordó, además, que la sociedad espa- ñola “ha interiorizado que quien pierde la memoria pierde su futuro” y que ya existe una convicción colectiva de garantizar a las víctimas “verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición”. 11 DE MARZO: UNA FECHA QUE SIGUE INTERPELANDO El acto se celebró en la víspera del 11 de marzo, fecha que Europa dedica a todas las víctimas del terrorismo desde los aten- tados de 2004 en Madrid. Con ese marco de memoria, el Ministerio del Interior convocó a víctimas y estudiantes para compartir experiencias y aprendizajes. Participaron alumnos y profesores de los institutos Las Musas (Madrid) y Antonio Machado (Alcalá de Henares), junto con dos testimonios especialmente significati- vos: Alicia Gómez, hija del cocinero de la cafetería Rolando —atentado perpetrado por ETA en 1974, con 13 personas asesi- nadas— y Esther Sáez, una de las heridas más graves del 11-M. Sus intervenciones marcaron el momento más emotivo del acto, al recordar “que los atentados no son solo fechas en el calen- dario, sino heridas colectivas en nuestro país”, como destacó el presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Francisco Benito RECORDAR NO ES ABRIR HERIDAS Benito insistió en la idea de que la res- puesta al terrorismo “no puede ser nunca el odio”, sino la memoria, la justicia y la educación. “La violencia jamás puede ser una opción política, religiosa o identita- ria”, afirmó, antes de llamar a una defensa constante del recuerdo: “Recordar no es abrir heridas, sino impedir que se repitan”. La jornada concluyó con una intervención musical de la artista Sofía Comas, que aportó un cierre simbólico y esperanzador a un acto que, como cada año, pretende dignificar a las víctimas y recordar el valor cívico de la memoria.
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