FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO 96
48 FUNDACIÓN ALBERTO JIMÉNEZ BECERRILL ASOCIACIONES Y FUNDACIONES M aría San Gil recibió el XII Pre- mio contra el terrorismo de la Fundación Alberto Jimé- nez-Becerril, durante un acto que tuvo lugar el 26 de junio, en el Salón Colón del Ayuntamiento de Sevilla. Así, la enti- dad sevillana reconoció la labor que San Gil ha ejercido para defender los valores democráticos y la memoria, dignidad y justicia de las víctimas del terrorismo. El acto, que estuvo presidido por el presi- dente de honor y alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, y el presidente de la Fundación, Alberto Jiménez-Becerril García, contó con la presencia de numerosas autoridades ci- viles y militares, entre los que se incluyen Jaime Mayor Oreja, exministro del Inte- rior; Teresa Jiménez-Becerril, hermana de Alberto y adjunta al Defensor del Pueblo; Francisco Toscano, delegado del Gobierno en Sevilla; Patricia del Pozo, consejera de Cultura yDeporte de la Junta de Andalucía; y ÁlvaroMartín, presidente de la Audiencia Provincial de Sevilla, además de víctimas del terrorismo y representantes de las Fuer- zas y Cuerpos de seguridad del Estado. Tras la bienvenida del gerente de la Fun- dación, Enrique Algar, y la proyección de un vídeo con los actos principales que organiza la institución sevillana a lo largo del año, intervino su presidente, Alber- to Jiménez-Becerril García. Su discurso destacó el compromiso con la sociedad de la premiada, marcado tras haber vivi- do en primera persona el asesinato de su compañero de partido, Gregorio Ordó- ñez, el 23 de enero de 1995: “María San Gil se vale de su experiencia personal, como testigo de la historia del terrorismo de ETA, para mantener viva la memoria de los “héroes de la democracia” ante las nuevas generaciones. Para ella es muy importante que los jóvenes conozcan lo que ha sido ETA y sus consecuencias en la sociedad española y en las miles de vidas rotas, entre asesinados, heridos, secuestrados, amenazados y forzados al exilio”, explicó Jiménez-Becerril, quien usó una cita de la propia San Gil para corroborar su valentía y los motivos por los que recibe este premio: “No se puede ser valiente para unas cosas y cobarde para otras”. También intervino Teresa Jiménez-Be- cerril, con quien la premiada ha defen- dido la dignidad de las víctimas del te- rrorismo durante muchos años: “Muchas María San Gil hubiera necesitado el País Vasco para defender la vida frente a los asesinos de ETA. Mucha sangre y mucho dolor nos habríamos ahorrado si hubiera habido más personas como tú. Gracias, María, por no haberte rendido entre tanta miseria moral que te rodeaba. Por eso, sé que este premio no puede estar en mejores manos”. Una vez finalizada la intervención de Ji- ménez-Becerril, el secretario de la Fun- dación, Fernando Gómez, leyó el acta del Patronato en el que se decidió conceder este galardón a María San Gil, quien subió al atril del Salón Colón para agra- decer el reconocimiento y dedicar unas palabras a Alberto Jiménez-Becerril, “un buen hijo y un ciudadano comprome- tido”. De hecho, San Gil retrocedió a la noche del 30 de enero de 1998, en la que sus primeros pensamientos fueron hacia los hijos de Alberto y Ascen. La Fundación Alberto Jiménez-Becerril ENTREGA SU XII PREMIO CONTRA EL TERRORISMO A MARÍA SAN GIL
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