En el Auditorio Paco de Lucía

El Auditorio Paco de Lucía del Centro de Arte de Alcobendas volvió a convertirse, por segundo año consecutivo, en un espacio de memoria y reconocimiento a las víctimas del terrorismo. El municipio, integrado en la red de Amigos de la Fundación Víctimas del Terrorismo, acogió el pasado 13 de marzo un emotivo acto In memoriam, organizado conjuntamente por el Ayuntamiento de Alcobendas y la Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT).

La jornada estuvo presidida por la alcaldesa, Rocío García Alcántara; la viceconsejera de Justicia y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Carmen Martín García‑Matos; y el presidente de la FVT, Juan Benito Valenciano. Ante un auditorio lleno con más de 280 alumnos de los colegios Brains y San Patricio, y de la asociación APAMA, los asistentes realizaron un recorrido por la realidad del terrorismo en España a lo largo de más de seis décadas. El acto quiso rendir homenaje a todas las víctimas directas e indirectas de esta violencia que tanto ha marcado la historia reciente del país.

Entre los nombres recordados estuvo el de la pequeña Begoña Urroz, asesinada en junio de 1960 en la estación de Amara por el Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación, considerada la primera víctima del terrorismo en España. Desde entonces, más de 1.450 personas han perdido la vida y más de 5.000 resultaron heridas, desplazadas o amenazadas. ETA fue responsable de 861 asesinatos entre 1968 y 2010, mientras que el terrorismo yihadista ha causado 300 víctimas mortales, la mayoría en los atentados del 11 de marzo de 2004. El resto de los crímenes corresponden a los Grapo y a otros grupos terroristas autónomos.

La sesión incluyó la proyección de tres vídeos con un enfoque pedagógico —¿Qué es el terrorismo?, El terrorismo en España y Los atentados del 11M—, concebidos para acercar a los jóvenes esta realidad desde un análisis riguroso y formativo. Sin embargo, el momento más conmovedor llegó con los testimonios de Almudena Blanco, huérfana del teniente coronel Pedro Antonio Blanco, asesinado por ETA en Madrid en enero del año 2000, y de Esther Sáez, herida en los atentados del 11M. Ambas compartieron sus vivencias con extraordinaria generosidad, recordando el profundo impacto que la violencia ejerció en sus vidas.

En su intervención, el presidente de la FVT, Juan Benito Valenciano, agradeció al Ayuntamiento la organización del acto y celebró la presencia de los jóvenes. Subrayó el papel decisivo de la educación para evitar que la historia se repita. “Además de servir para adquirir conocimientos, educar es aprender a mirar el mundo con sentido crítico, sensibilidad y humanidad; para rechazar la violencia, la exclusión y el odio”, afirmó. Recalcó también la importancia de que los estudiantes desarrollen valores sólidos y criterio propio en un tiempo en que las redes sociales pueden difundir mensajes de intolerancia o banalizar la violencia.

La alcaldesa, Rocío García Alcántara, cerró la jornada destacando el compromiso de Alcobendas con la memoria de las víctimas y con los valores democráticos: “Desde el Ayuntamiento queremos rendir homenaje a todas las víctimas y a sus familias, que forman parte de la memoria democrática de nuestro país. Su recuerdo es un compromiso permanente con la libertad, la convivencia y la dignidad”. Recordó, además, que Alcobendas es “una ciudad comprometida con la paz, la libertad y la defensa de los valores democráticos”.