Del 8 al 30 de septiembre
La exposición 1986. Plaza de la República Dominicana. 12 vidas, una herida permanente volvió a reunir en Madrid a víctimas, representantes institucionales y miembros de la Guardia Civil para reivindicar la memoria, la verdad y la dignidad de quienes sufrieron el terrorismo de ETA. La muestra invita a conocer uno de los atentados más graves contra la Guardia Civil y reflexionar sobre la importancia de preservar su legado democrático.
Tras su paso por la Asociación Pro Huérfanos de la Guardia Civil, la exposición 1986. Plaza de la República Dominicana. 12 vidas, una herida permanente recala en el Centro Cultural Nicolás Salmerón, en el distrito madrileño de Chamartín, donde permanecerá abierta al público hasta el próximo 30 de septiembre con acceso gratuito. La muestra, organizada por la Junta Municipal de Chamartín, el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo, la Fundación Víctimas del Terrorismo y la Comunidad de Madrid, tiene como principal objetivo preservar la memoria de las víctimas y acercar a la ciudadanía el contexto y las consecuencias de décadas de terrorismo etarra.
El acto inaugural, celebrado el pasado 8 de septiembre, reunió a representantes institucionales, víctimas del terrorismo y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. Durante la apertura intervino uno de los comisarios de la exposición, Manuel Aguilar, quien destacó la necesidad de mantener viva la memoria de lo sucedido para que las nuevas generaciones conozcan una etapa especialmente dolorosa de la historia reciente de España y comprendan el impacto humano provocado por la violencia terrorista.
Por su parte, el presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Benito Valenciano, subrayó que la exposición surge de un compromiso compartido con “la memoria, la verdad y la dignidad de las víctimas”. A su juicio, la iniciativa ha sido concebida no solo para recordar los hechos, sino también para favorecer su comprensión, transmitirlos a las generaciones más jóvenes y reafirmar los valores democráticos que el terrorismo trató de quebrar.
Valenciano resaltó asimismo el importante componente educativo de la muestra, en línea con las reflexiones planteadas por el comisario. En este sentido, señaló que la exposición ofrece una oportunidad para acercarse a una parte esencial de la historia reciente de España a través del testimonio y la experiencia de quienes padecieron directamente la violencia terrorista. “Cuarenta años después, seguimos recordando porque sabemos que el olvido nunca puede ser el destino de las víctimas”, afirmó.
En defensa de la democracia y la convivencia
La concejala-presidenta del distrito de Chamartín, Yolanda Estrada, incidió también en la importancia de preservar la memoria colectiva y recordó que “hay heridas que no entienden de calendario”. Estrada defendió que las víctimas no pueden quedar relegadas al olvido y reclamó que los más jóvenes conozcan lo ocurrido. “Una democracia que olvida corre el riesgo de olvidar el valor de aquello que las víctimas defendieron: la libertad, la democracia y la convivencia”, señaló.
En la misma línea intervinieron la viceconsejera de Justicia y Víctimas de la Comunidad de Madrid, Carmen Martín García-Martos, y la directora general de la Oficina de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo, Montserrat Torija Noguerales, quienes reafirmaron el compromiso de las instituciones con la memoria, la educación y el reconocimiento permanente a las víctimas.
Finalizadas las intervenciones, los comisarios de la exposición, Manuel Aguilar e Inés Gaviria, realizaron una visita guiada por los 17 panales y otros objetos de la exposición.
El acto contó además con una amplia representación institucional. Entre los asistentes se encontraban el jefe de la 1.ª Zona de la Guardia Civil, general Francisco Almansa; el jefe de la Agrupación de Tráfico, general Javier Molano; el teniente coronel de la Agrupación de Tráfico, Francisco Herrera; el director general de Instituciones Penitenciarias, Ángel Luis Ortiz; la directora general de Política Interior, Carmen López; y el director de la Fundación Mutua Madrileña, Lorenzo Cooklin; el director del Centro Memorial Víctimas del Terrorismo, Florencio Domínguez, y la directora-gerente de la Fundación Víctimas, María Zarauz.
También acudieron representantes de las Asociaciones y Fundaciones de víctimas del terrorismo y del Ayuntamiento de Madrid, diputados de la Asamblea regional y numerosas víctimas del terrorismo, entre ellas varios heridos en el atentado de ETA perpetrado en la plaza de la República Dominicana, cuya presencia otorgó al acto una especial carga simbólica y emotiva.
El horario de visita a la exposición es de lunes a domingo, de 11 a 19 horas.






























