El campus de Albacete de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) se ha convertido, desde el 8 de abril y hasta el próximo 30, en un espacio de memoria, reflexión y pedagogía democrática con la llegada de la exposición “Atentados del 11M. Memoria de dolor y solidaridad”, una muestra impulsada por la Fundación Víctimas del Terrorismo junto al Gobierno de Castilla-La Mancha y la Universidad regional, con el apoyo de la Agencia EFE.
Instalada en el Edificio Jurídico-Empresarial “Melchor de Macanaz”, en la Facultad de Económicas y Derecho, la exposición alcanza en Albacete su decimotercera parada dentro de un recorrido que la ha llevado ya por ciudades como Madrid, Vitoria, Azuqueca de Henares, Haro, Badajoz, Alcalá de Henares, Burgos, Bilbao, Santander, San Sebastián y Ciudad Real, con el objetivo de seguir acercando a la ciudadanía, y especialmente a los más jóvenes, la memoria de los atentados del 11 de marzo de 2004.
El acto inaugural reunió a una amplia representación institucional y social. Asistieron el vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero; el rector de la UCLM, José Julián Garde; el presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero; el presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Benito Valenciano; el delegado de la Junta en Albacete, Pedro Antonio Ruiz Santos; el viceconsejero de Relaciones Institucionales, Javier Vicario; y la concejala de Empleo del Ayuntamiento de Albacete, Lucrecia Rodríguez de Vera, entre otras autoridades.
Junto a ellos, familiares de víctimas del terrorismo, como la madre y los hermanos del capitán de la Guardia Civil José María Galera Córdoba, nacido en Albacete y asesinado en Afganistán en 2010, cuya presencia subrayó el carácter profundamente humano del acto.
Acercar la memoria a una generación que no vivió el 11M
La exposición reúne 67 fotografías seleccionadas del archivo de la Agencia EFE, imágenes que documentan tanto las horas posteriores a las explosiones en los trenes de Cercanías de Madrid como la inmediata respuesta social e institucional ante la mayor masacre terrorista cometida en España. El fondo total de EFE conserva más de 25.000 imágenes relacionadas con aquellos atentados.
Organizada en nueve secciones temáticas, acompañadas de textos explicativos en castellano e inglés, cada imagen aparece contextualizada mediante cartelas y pies de foto, y la muestra se completa con un vídeo documental que repasa cronológicamente los acontecimientos de aquellos días. El diseño y la estructura expositiva han sido elaborados por las periodistas Laura Camacho y Sagrario Ortega, especialistas en información sobre Interior.
La elección del campus universitario como espacio expositivo no es casual. A lo largo de las intervenciones se subrayó la importancia de acercar la memoria del 11M a los estudiantes, muchos de los cuales no habían nacido en 2004. Para ellos, esta exposición supone un ejercicio de aprendizaje cívico y de reflexión sobre el terrorismo, sus consecuencias y la respuesta de una sociedad democrática.
Entre las 193 personas asesinadas, 18 procedían de Castilla-La Mancha, A ese dolor se suman las dos víctimas castellanomanchegas habidas en el atentado contra el restaurante El Descanso en 1985 y otras tres asesinadas en ataques contra intereses españoles en el exterior.
La Universidad como espacio de memoria y verdad
Abrió el turno de intervenciones el rector de la UCLM, José Julián Garde, quien agradeció a la Fundación Víctimas del Terrorismo la posibilidad de albergar una exposición in memoriam dedicada a las víctimas del terrorismo, con especial recuerdo a las víctimas castellanomanchegas. El rector defendió la universidad como un espacio idóneo para preservar la memoria y permitir que los jóvenes se acerquen a una realidad que, para muchos de ellos, resulta lejana o desconocida.
En esa misma línea, las autoridades coincidieron en destacar el valor pedagógico de la iniciativa y su contribución a una memoria colectiva construida desde el conocimiento, la empatía y el compromiso democrático.
Unidad frente a la barbarie
El vicepresidente segundo del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Manuel Caballero, centró su intervención en la respuesta social que siguió a los atentados. Recordó que “la sociedad española ya demostró aquel terrible 11M la importancia de unirse contra la barbarie y en defensa de la paz”.
De todas las imágenes recogidas en la exposición, afirmó, hay una que permanece imborrable en su memoria: “De todas las imágenes que nos dejó aquel 11M y de todas las que hay aquí, quiero quedarme, con vuestro permiso, con una imagen imborrable de unidad social”. Una unidad que trascendió territorios y diferencias, y que se expresó en las calles de todas las ciudades del país.
En este sentido, recordó que “millones de personas salieron a las calles en señal de rechazo al terrorismo y de solidaridad con las víctimas y aquella respuesta colectiva ya no era solo una memoria de dolor, sino también de la dignidad, solidaridad, madurez democrática y cohesión social de nuestro país”.
Caballero reiteró el compromiso del Ejecutivo autonómico con la memoria entendida como un derecho y como un deber colectivo: “Mientras sigamos mirando esas imágenes, escuchando esas historias, homenajeando a las víctimas y reconstruyendo la historia, estaremos manteniendo viva la memoria”.
También destacó el papel de los fotoperiodistas y de los profesionales de la Agencia EFE, cuyo trabajo permite conservar “instantes de la realidad que quedan para la eternidad”, y realizó una llamada especial a los jóvenes para que visiten la muestra y conozcan lo que se vivió como país.
Memoria con vocación pedagógica
El presidente de la Diputación de Albacete, Santiago Cabañero, defendió una memoria que vaya más allá del recuerdo emotivo. En su intervención subrayó que “la memoria no puede ser solo un recuerdo empático, un recuerdo solidario, es memoria colectiva y tiene que ser algo más, tiene que tener también una parte pedagógica, una enseñanza que tenemos que sacar como sociedad”.
Alertó también sobre los riesgos de manipular el pasado y defendió el vínculo entre memoria y conocimiento académico: “Pasamos por momentos en los que se tiene la tentación de reescribir la historia, de reinterpretarla y creo que es necesaria la ciencia para que la memoria sea verdad, si no es verdad, probablemente no va a ser justicia y no va a ser reparación”. En ese sentido, consideró especialmente acertado que la exposición se exhiba en una universidad.
Educación y unidad como respuesta al terrorismo
Por su parte, el presidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Benito Valenciano, reclamó una unidad institucional firme frente al terrorismo y subrayó que “la violencia extremista se combate con educación”, una idea que atraviesa el espíritu de toda la exposición y que conecta directamente con su presencia en un entorno universitario.
Por último, la concejala de Empleo del Ayuntamiento de Albacete, Lucrecia Rodríguez de Vera, agradeció a la Fundación que haya pensado en Albacete como sede de la muestra y destacó que iniciativas como esta contribuyen a mantener viva la memoria colectiva y a rendir homenaje a las víctimas. Animó, además, a la ciudadanía a visitarla convencida de que solo desde el recuerdo y la unidad es posible construir una sociedad más justa, libre y comprometida con la paz.
Una exposición en ruta al servicio de la memoria
Tras su paso por Albacete, la exposición continuará su recorrido por Cuenca y Toledo, consolidándose como un proyecto itinerante al servicio de la memoria democrática. Con esta iniciativa, las instituciones organizadoras renuevan su compromiso de mantener vivo el recuerdo de las víctimas del terrorismo yihadista y de preservar los valores de convivencia, solidaridad y cohesión social que surgieron con fuerza tras los atentados del 11M.
En el campus de Albacete, las imágenes permanecen ahora como testigos silenciosos de una historia que no debe olvidarse y como una llamada a las nuevas generaciones para que comprendan que la memoria no es sólo pasado, sino una responsabilidad compartida con el futuro.






























