FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 92

EDUCACIÓN, CULTURA Y CONVIVENCIA 15 distancias, que haga imposible cualquier intento de justificar, blanquear o relativizar la brutalidad del terrorismo”, afirmó Benito Valenciano, para quien es precisamente en este punto donde “conectamos” con el obje- tivo del curso de verano. Juan Benito terminó su intervención agra- deciendo la creciente presencia, en los últi- mos años, de documentales, series y pelícu- las que han contribuido decisivamente a dar a conocer la verdadera historia de la organi- zación terrorista ETA. “Producciones como ETA, el final del silencio, El desafío: ETA, La línea invisible, Patria, o más recientemente La infiltrada, suponen valiosas aportaciones culturales, verdaderos regalos para las vícti- mas del terrorismo y para la defensa de la memoria quemerecen”, recalcó el presidente de la FVT. TURNO PARA LOS PONENTES El primer experto en intervenir fue Santiago de Pablo Contreras con la ponencia inaugu- ral “Del papel a la pantalla: el terrorismo en el País Vasco, entre la historia y lamemoria”. Catedrático de Historia Contemporánea de laUPV-EHUymiembro de la Academia del Cine, Santiago de Pablo aseguró que “no se puede decir que el cine no se haya preocu- pado por ETA. La culpa de la ausencia de las víctimas del terrorismo, en los primeros años, no solo fue del cine”, también de la propia sociedad vasca. El catedrático de la UPV-EHU apuntó que, desde la Transición hasta la actualidad, el te- rrorismo abertzale aparece en 245 produc- ciones audiovisuales, de las cuales 77 han sido largometrajes cinematográficos. “Esa idea de que el cine español no se ha atrevido a tratar el tema de ETA no es cierta. Hay un corpus audiovisual potente, aunque a veces desconocido” por no tener esa calidad ar- tística, carecer de hondura ética y moral, o simplemente por no tener éxito de público, afirmó De Pablo. Más adelante añadió que durante años “ETA fue un veneno para la taquilla”, era un tema que no se tocaba casi, aunque hubo películas “con un éxito importante y con un enfoque inadecuado”, en las que los terroristas apa- recían como héroes o románticos y sus víc- timas como figurantes. “No puede decirse que el cine español no se haya preocupado de ETA”, aunque en ocasiones, especialmen- te en las primeras décadas, lo ha hecho de unamanera que, a su juicio, “tenía que haber sido más valiente”, aunque lo hizo en sin- tonía con la actitud que mantenía la propia sociedad. El académico del cine se refiere a cintas como Operación Ogro o Comando Txikia, sobre el asesinato de Luis Carrero Blanco por ETA. A partir de aquí, Santiago de Pa- blo fue repasando hasta 77 películas, con el terrorismo etarra como temática central o secundaria, señalando que era necesario te- ner en cuenta “tanto los directores como la producción” y que en el País Vasco “ha habi- do un interés importante por ETA, más que en el resto de España”. La siguiente ponencia, titulada “A primer plano: las víctimas de ETA en el cine de fic- ción”, fue expuesta por Roncesvalles Labia- no, profesora e investigadora de laUniversi- dad de Navarra. Labiano realizó un análisis entre 1977 y 2025 destacando que hasta 2001 “hubo más ficción”, pero que desde 2001 es el documental el que se impone a la ficción. Por varias razones: “una, porque es más fácil producir un documental que una película de ficción. Y, dos, porque el pacto de lectura entre creadores y público es más directo en el documental”, explicó. Después tomó la palabraDavidMota Zurdo, profesor de la Universidad de Valladolid en el Campus de Palencia, para explicar la pre- sencia de las víctimas del ETA en la pequeña pantalla, de TVE a HBO. Mota cree que ha sido un recorrido audiovisual “desde los años del silencio hasta los años del testimonio”, con un relato de las víctimas “silenciado entre 1975 y 2000”. El profesor de la UVA resaltó la gran contribución que se puede hacer desde la historiografía para “contribuir a que se establezcan una serie de líneas rojas en lo que a verosimilitud se refiere”. Cerró el capítulo de intervenciones en la mañana del jueves 3 de julio la profesora e investigadora de laUniversidad de Navarra, Ana Escauriaza, quien disertó con la lección “Más allá de la ficción. Acercarse a las víc- timas en la vida real”. Después de destacar que “si la ficción tiene fuerza, cómo no lo va a tener lo real, con nombre y apellidos”, en alusión a las víctimas del terrorismo, Escau- riaza confesó cómo cambió su vida cuando

RkJQdWJsaXNoZXIy NTEwODM=