FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 92

EDUCACIÓN, CULTURA Y CONVIVENCIA 25 el dolor que se manifieste como se mani- fieste". La Ley de Víctimas fue concebida con la ambición de "comprender a todos". La relevancia de este reconocimiento se ve reflejada en experiencias internaciona- les, como la creación de las comisiones de la verdad en los años noventa, donde "lo que importaba no era tanto juzgar, como reconocer los hechos". La máxima "sin verdad no hay justicia y sin verdad solo hay impunidad" subraya la importancia capital de este pilar. Asimismo, el curso destacó a la educación como una herramienta vital en la lucha contra el terrorismo y la radicalización. Se puso especial énfasis en la "radicalización violenta", un fenómeno que ha evolucio- nado de "células estructuradas" a "proce- sos individuales", especialmente en "gru- pos visitables" ( jóvenes o vulnerables), subrayó la subdelegada del Gobierno en Madrid, Pilar Trinidad. Por su parte, la subsecretaria Susana Cri- sóstomo destacó un proyecto impulsado por el ministerio del Interior, que ha sido aplaudido por su impacto. Este programa promueve que "una víctima del terroris- mo o de familia comparta con los alum- nos desde cuarto de la ESO a segundo de Bachillerato, su violencia personal". Desde 2017, más 35.000 alumnos han participado en esta iniciativa, la cual ha sido "valorada a nivel europeo... como un ejemplo de buenas prácticas". A través de estos testimonios, se busca "fomen- tar los valores democráticos, prevenir la radicalización y contribuir al rechazo de la violencia", generando una "conciencia crítica en las nuevas generaciones frente al terrorismo y la violencia". Crisóstomo también insistió en qué en la era digital, los medios de comunicación asumen una "responsabilidad ética" de gran calibre. El terrorismo ya no se limi- ta al "radio físico"; el "impacto material" se extiende a internet, un "espacio clave para la difusión de mensajes extremistas, la exoneración de la violencia o la desin- formación". Estos contenidos digitales tienen el poder de "favorecer la adapta- ción de nuevos adeptos, especialmente menores, y pueden erosionar la cohesión social muy gravemente". El desafío para los medios es "enorme", abarcando tanto a las plataformas tradi- cionales, como a las nuevas tecnologías. La exigencia es clara: "informar y proteger a las víctimas, y evitar la propaganda", aseveró la subsecretaria del ministerio del Interior. Asimismo, Crisóstomo hizo hincapié en que el paso del tiempo por sí solo "no es suficiente... para salvar las secuelas" del trauma terrorista, y subrayó la necesidad imperante de atender adecuadamente el "daño emocional, los trastornos por efectos traumáticos, la victimización se- cundaria", realidades persistentes que demandan "atención especializada, apo- yo institucional sostenido y un entorno social favorable". España cuenta, afortu- nadamente, con un "modelo integral de atención a víctimas" que presta "especial atención también al aspecto psicológico", respaldado por una "red nacional de psi- cólogos". Durante el curso, se reiteró que los tes- timonios de las víctimas son "imprescin- dibles" y "aspecto esencial para la cons- trucción del relato". Para la subsecretaria, “no se trata solo de que hablemos de no- sotros", sino de que “sois vosotros quie- nes tenéis que hablar…". La "mirada de las víctimas" es crucial para "construir un marco de justicia y de dignidad que impi- da la valorización del terrorismo, de sus causas y de sus fuerzas". Para terminar, Susana Crisóstomo añadió que el curso no solo ha mirado al pasado, sino que también "ha señalado hacia dón- de debemos caminar". Cerró su intervención, destacando que el evento ha sido posible gracias a la colaboración de diversas instituciones, subrayando el papel de la Universidad Complutense, reconocida por su capa- cidad de "aglutinar, y de crear eventos", acogiendo a todos con generosidad. Los agradecimientos se extendieron a los po- nentes, a la Fundación de Víctimas del Terrorismo, a los ministerios del Inte- rior y Educación, al Centro Mundial de Víctimas del Terrorismo, y a la lealtad de estudiantes y profesores. Un curso, en definitiva, que representa "un paso más" en la lucha continua y apoyo a las víctimas del terrorismo. La valiosa interacción de ideas y el compro- miso demostrado “marcan un camino claro para un futuro de mayor recono- cimiento, memoria y justicia para las víctimas”, concluyó la Subsecretaria de Interior.

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