FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO NÚMERO 93

21 ACTUALIDAD COLABORACIÓN MIR aspectos demasiado personales o abor- dar cuestiones que quizá no deseen res- ponder en ese momento. Quienes hemos acompañado a víctimas del terrorismo a centros escolares sabemos que dirigirse a jóvenes de entre 15 y 18 años puede im- plicar enfrentarse a cuestiones muy deli- cadas y personales. En el taller se explica que ante estas situaciones se debe res- ponder con sinceridad sin perder de vista el objetivo compartido por todos los que, de forma voluntaria, deciden relatar su experiencia ante los estudiantes: contri- buir a prevenir la radicalización violencia y el extremismo entre los jóvenes. En este sentido, la evolución reciente de la radicalización yihadista en España se caracteriza por una tendencia hacia el rejuvenecimiento de los radicalizados. Es significativo que la mayoría de los ra- dicalizados comienzan el proceso en la adolescencia, cuando son más vulnera- bles y se encuentran en pleno desarrollo espiritual e identitario. Precisamente con el propósito de apostar por una actividad que ponga el foco en la parte cognitiva desde empatía como herramienta de prevención, surge el este programa, que constituye una actuación eficaz para ino- cular rechazo a la violencia a través del enorme potencial que tienen los testimo- nios de las víctimas del terrorismo. Los asistentes tuvieron oportunidad de preparar sus intervenciones en una ses- ión práctica en la que pudieron aplicar la teoría aprendida mediante una evalu- ación personalizada, orientada a reforzar sus fortalezas comunicativas. Uno a uno, los participantes compar- tieron sus testimonios ante la mirada atenta de sus compañeros. Al principio, algunos se mostraron contenidos, pero poco a poco fueron ganando serenidad y entrando en contacto con sus emociones. Cada intervención fue recibida con un aplauso unánime, reconocimiento sin- cero al acto de valentía que supone, de manera totalmente generosa, abrir el corazón y revivir uno de los momentos más terribles de sus vidas. La realización de esta parte práctica per- mite además que cada persona valore si se siente preparada para participar en los testimonios del proyecto educativo. Se trata de una actividad muy dura a nivel emocional y es muy importante sentirse en el momento adecuado para afrontar una experiencia tan exigente. Para la Di- rección General de Apoyo a las Víctimas del Terrorismo es una prioridad que los participantes en esta actividad lo asu- man como una actividad sanadora y que sientan que su vivencia puede ayudar a otros y a mantener viva la memoria de lo ocurrido. El taller estuvo cargado de emoción: lágrimas, risas, abrazos, apretones de manos, intercambios de teléfonos de contacto y mucho agradecimiento. Las víctimas participantes coincidieron en que esta formación les había servido para fortalecer su narrativa personal, adquirir seguridad y sentirse acompañadas por quienes comparten su vivencia. También asistieron a la jornada los tra- bajadores sociales implicados en la orga- nización del proyecto educativo y en el acompañamiento a las víctimas, además de la Subdirectora General, la Coordi- nadora de Área y la propia Directora General. Es importante destacar el valor añadi- do de estos encuentros, que ofrecen a las víctimas la oportunidad de reunirse, compartir experiencias, escuchar a otras personas que han pasado por situa- ciones similares y crear vínculos de apoyo mutuo. Tras una intensa jornada, llega el mo- mento de regresar a casa con lo apren- dido. Hoy hemos aprendido todos: quienes han compartido sus testimonios y quienes hemos escuchado las valientes palabras de unas víctimas que, muy pron- to, llevarán a las aulas relatos capaces de sensibilizar y educar a los más jóvenes. El taller estuvo cargado de emoción: lágrimas, risas, abrazos, apretones de manos, intercambios de teléfonos de contacto y mucho agradecimiento

RkJQdWJsaXNoZXIy NTEwODM=