FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO 96
del presidente de la entidad, Juan Benito Valenciano. Entre los asistentes se encon- traban familiares de las víctimas, miem- bros de la Guardia Civil y representantes de distintas instituciones vinculadas a la memoria y el reconocimiento de las víc- timas del terrorismo. CUANDO LA MEMORIA TIENE NOMBRE Y APELLIDOS La intervención más emotiva de la jornada correspondió al general Jaime Cereceda, cuya propiamemoria personal quedó unida para siempre a aquella tragedia. “Hay días que quedan grabados para siem- pre en la memoria de una persona. Días que, aunque el calendario siga avanzando, permanecen intactos en nuestro interior ” , recordó al inicio de su discurso. Apenas unos días antes del atentado había recibido el despacho de alférez de la Guardia Civil y disfrutaba de su permiso de verano. La noticia de la masacre le sorprendió cuando apenas comenzaba su carrera profesional. Cereceda confesó que nunca imaginó que la segunda vez que vestiría el uniforme sería para asistir al funeral de doce compañeros asesinados. Cuatro décadas después, dijo, tampoco habría imaginado que le corres- pondería inaugurar una exposición dedica- da a honrar su memoria. El presidente de la Asociación insistió en el profundo valor humano del proyecto expo- sitivo. “ Una fotografía nos mira. Un objeto cotidiano nos habla de una vida interrum- pida. Un nombre deja de ser una estadísti- ca para convertirse en una persona”, afirmó ante los asistentes. La exposición, explicó, no es únicamente una recopilación documental. Es un espa- cio de encuentro con quienes ya no pueden hablar, pero cuya presencia sigue viva en el recuerdo de sus familiares y compañeros. Durante buena parte de su intervención dirigió sus palabras a las víctimas y a sus familias, especialmente a quienes crecieron sin un padre o una madre debido al terro- rismo. Recordó el vacío permanente que deja la ausencia y destacó la fortaleza de quienes han transformado el dolor en un compromiso con la memoria. “Mientras pronunciemos sus nombres, mientras contemos sus historias ymientras las nuevas generaciones conozcan quiénes fueron, las víctimas seguirán ocupando el lugar que les corresponde: el de lamemoria, la dignidad y la justicia”, concluyó. EL ATENTADO QUE CAMBIÓ UNA ESTRATEGIA TERRORISTA Tras las palabras de bienvenida, Floren- cio Domínguez situó el atentado de la plaza de la República Dominicana dentro de la evolución de la estrategia terrorista de ETA durante la década de los ochenta. El director del Centro Memorial recordó que la organización inició entonces una nueva fase caracterizada por la creación de comandos estables en grandes ciuda- des y por la utilización sistemática del co- che bomba como instrumento de terror masivo. “En 1985 ETA decide crear células en Ma- drid y Barcelona y utilizar coches bomba”, explicó. La magnitud del cambio queda reflejada en los datos aportados por Do- mínguez: “Entre 1980 y 1984 ETA puso cinco coches bomba. Entre 1985 y 1988, la cifra se elevó a treinta y uno”. La matanza de la plaza de la República Dominicana representó uno de los ejem- plos más brutales de esa nueva estrategia. A las 7:45 de la mañana del 14 de julio de 1986, ETA hizo explotar una furgoneta cargada con 35 kilos de explosivos al paso de un convoy de la Guardia Civil formado por un autobús, un microbús y un vehí- culo de escolta. Los agentes se dirigían a realizar prácticas de conducción. Como ya se ha apuntado anteriormen- te, doce guardias civiles murieron como consecuencia de la explosión y sesenta personas resultaron heridas, entre ellas cuarenta y tres miembros del Instituto Armado. El atentado causó además im- portantes daños materiales en viviendas, comercios y vehículos de la zona. Fue el ataque más sangriento perpetrado por ETA contra la Guardia Civil. La exposición reconstruye aquel episodio mediante documentos históricos y mate- riales que permiten comprender tanto la planificación del atentado como sus de- vastadoras consecuencias humanas. “LAS VÍCTIMAS NO SON NÚMEROS EN UNA ESTADÍSTICA” La inauguración concluyó con la inter- vención de Francisco Javier López, vi- cepresidente de la Fundación Víctimas del Terrorismo, quien puso el foco en las personas que se esconden detrás de los datos y las cifras. EDUCACIÓN Y CONVIVENCIA 27
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