FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO 96

“Esta exposición nace de un profundo de- ber de memoria, de gratitud y de justicia”, señaló. “Mira al pasado no para quedarse en él, sino para comprenderlo, transmitirlo y convertirlo en una enseñanza permanente para las generaciones presentes y futuras”. López recordó que el atentado no sólo acabó con doce vidas, sino que destruyó proyectos vitales y marcó para siempre a decenas de familias. “Las víctimas no son números en una es- tadística ni referencias en una página de historia. Fueron personas que tenían fami- lias, amigos, aspiraciones y un compromiso de servicio con España”, afirmó. “La herida causada por el terrorismo no terminó con la explosión”. Uno de los aspectos más destacados de su intervención fue el reconocimiento a los supervivientes. El vicepresidente de la Fundación recordó que la historia del aten- tado también pertenece a quienes vivieron aquella explosión y tuvieron que reconstruir sus vidas entre secuelas físicas, estrés pos- traumático y recuerdos imborrables. “Queremos rendir homenaje a quienes aprendieron a convivir con el dolor visible y con el invisible”, señaló. “Su sufrimiento forma parte inseparable de esta historia y merece el mismo reconocimiento y respeto”. Asimismo, defendió el carácter pedagógico de lamuestra, especialmente para las gene- racionesmás jóvenes, que no conocieron los años de violencia terrorista. “Recordar significa educar. Significa trans- mitir valores. Significa explicar que ninguna causa política, ideológica o identitaria pue- de justificar jamás el asesinato, la amenaza o la violencia”, afirmó. DOCE VIDAS QUE SIGUEN PRESENTES El recorrido expositivo devuelve la identi- dad a los agentes asesinados. Muchos ape- nas llevaban unosmeses en laGuardia Civil. Algunos tenían 19 o 20 años. Otros acaba- ban de iniciar una nueva etapa profesional o familiar. Todos compartían una misma vocación de servicio. Además , la muestra se enmarca en las iniciativas impulsadas para preservar la memoria de uno de los atentados más sig- nificativos de la historia reciente de Espa- ña. Desde 2023, el Ministerio del Interior estableció el 14 de julio como Día de laMe- moria y Recuerdo a las Víctimas del Terro- rismo en la Guardia Civil , precisamente en recuerdo de los asesinados en la plaza de la República Dominicana. Ese compromiso con la memoria atraviesa toda la exposición. No se trata únicamente de recordar lo sucedido hace cuarenta años, sino de transmitir a las nuevas generaciones el significado de aquellas vidas truncadas y el valor de quienes defendieron la libertad frente al terrorismo. Al recorrer lamuestra, el visitante descubre que la herida sigue abierta paramuchas fa- milias, pero también que lamemoria puede convertirse en una forma de justicia. Porque detrás de cada panel, de cada fotografía y de cada documento permanece unamisma convicción: que las víctimas deben seguir ocupando un lugar central en la conciencia colectiva. 12 vidas. Una herida permanente es, en de- finitiva, muchomás que una exposición. Es un homenaje a quienes fueron asesinados, un reconocimiento a quienes sobrevivieron y una invitación a toda la sociedad para mantener viva unamemoria que pertenece a todos. Porque, como se recordó durante la inauguración, el olvido nunca puede ser el destino de las víctimas. Tras su estancia en el Colegio deHuérfanos de la Guardia Civil, la exposición se abrió al público en el Centro Cultural Nicolás Salmerón, desde donde llegó al Acuarte- lamiento de la 1ª zona de la Guardia Civil enMadrid y a Elche en el mes de octubre y posteriormente a Paracuellos del Jarama y Vitoria, ambas en noviembre. EDUCACIÓN Y CONVIVENCIA 28 EXPOSICIÓN EN EL COLEGIO DE HUÉRFANOS

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