FUNDACIÓN VÍCTIMAS DEL TERRORISMO 96

71 TESTIMONIO “Después del miedo a morir queda el miedo a vivir” Al principio piensan que van a escuchar una historia antigua. Les cuento cómo era mi vida antes de entrar en la Guar- dia Civil, lo que ocurrió aquel día, lo que vino después y cuál es mi situación ac- tual. Cuando llego al atentado y les ex- plico con detalle lo que viví, les cambia la cara. Muchos no tienen una idea real de lo que supuso el terrorismo. Lo más bonito viene después, cuando po- demos intercambiar impresiones. ¿HA CAMBIADO LA PERCEPCIÓN DEL TERRORISMO CON EL PASO DE LOS AÑOS? Creo que en la sociedad existe una ten- dencia a olvidar. El terrorismo formó par- te de nuestra vida durante muchos años y, con el paso del tiempo, puede parecer algo muy lejano. Me preocupa que, con los años, pueda darse una visión de ETA alejada de lo que vivimos quienes sufrimos su violen- cia. Vi a compañeros asesinados y sufrí directamente las consecuencias de aque- llos atentados. Nosotros no decidimos ser víctimas, fueron los terroristas quienes decidieron convertirnos en víctimas. Por eso creo que es importante preservar la memoria de lo ocurrido y evitar que se distorsione con el paso del tiempo. ¿QUÉ SIGNIFICAN PARA USTED LOS HOMENAJES Y LOS ACTOS EN MEMORIA DE LAS VÍCTIMAS? Para mí tienen una importancia enorme. Siempre intento reivindicar la memoria de mis compañeros y, en general, de todas las víctimas del terrorismo. Quiero que se reconozcan su dignidad y su memoria. También considero fundamental que la justicia sea real y no un mero trámite. Las víctimas durante mucho tiempo hemos permanecido en silencio y la sociedad tiene una deuda con nosotros. El olvido no puede formar parte de esa memoria. ¿QUÉ NECESITAN TODAVÍA LAS VÍCTIMAS Y QUÉ QUEDA POR HACER? Hay iniciativas y leyes de protección de las víctimas que considero positivas, pero algunas todavía necesitan desarrollarse y aplicarse de verdad. También hacen falta más recursos para los actos de memoria y las actividades educativas. DESPUÉS DE TODO LO OCURRIDO, ¿QUÉ HA CAMBIADO EN SU VIDA Y QUÉ PERMANECE? Ha cambiado muchísimo. Me costó salir del fondo en el que estaba, pero ahora valoro la vida de otra manera. Intento disfrutar al máximo de mi familia y de mis amigos. Después de todo lo ocurrido, perdí muchas relaciones, pero me quedé con pocas personas que considero verda- deramente importantes. El terrorismo no me ha vencido. He bajado al infierno, he tocado fondo, he querido morir y he que- rido olvidar. Pero encontré la fuerza para seguir adelante, luchar y llegar hasta el final del camino. PARA TERMINAR, ¿QUÉ MENSAJE LE GUSTARÍA DEJAR? Quiero que se conozca el sufrimiento que hay detrás de un atentado. Porque des- pués del miedo a morir queda el miedo a vivir. Las heridas físicas pueden curarse, pero las psicológicas permanecen duran- te años. La violencia no lleva a ninguna parte y sus consecuencias no terminan cuando acaba un atentado. Si algo quiero transmitir es que siempre puede haber un camino para volver a vivir. Y, sobre todo, quiero que se recuerde a quienes murieron. Para ellos y para todas las víctimas del terrorismo reivindico: ho- nor, dignidad, reconocimiento y justicia.

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