En el Ateneo de Madrid
La Fundación Víctimas del Terrorismo (FVT) y el Centro Memorial de las Víctimas del Terrorismo inauguraron el pasado 17 de febrero en el Ateneo de Madrid la exposición Cincuenta años de plomo. 1975-2025, la senda sangrienta de los GRAPO, tras su paso por la sede del Memorial en Vitoria-Gasteiz.
La muestra repasa los cincuenta años de actividad violenta de los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre (GRAPO), responsables de 93 asesinatos y cientos de heridos, convirtiéndose en la organización terrorista de extrema izquierda más mortífera de Europa. Su primera acción mortal documentada fue el asesinato del guardia civil Casimiro Sánchez García, en agosto de 1975, meses antes de su “presentación pública” el 1 de octubre de ese mismo año con el asesinato de cuatro policías armados.
La exposición, comisariada por Carmen Ladrón de Guevara, abogada de la AVT y experta en terrorismo de extrema izquierda, rinde homenaje a todas las víctimas, poniendo rostro e historia a quienes sufrieron la violencia del GRAPO.
Amplia representación institucional y del colectivo de víctimas
La inauguración estuvo presidida por la subsecretaria del Ministerio del Interior, Susana Crisóstomo, acompañada, entre otras, por las siguientes autoridades Fernando Martínez López, secretario de Estado de Memoria Democrática Juan Manuel Fernández Martínez, presidente de la Audiencia Nacional; Arritxu Marañón Basarte, viceconsejera de Derechos Humanos, Memoria y Convivencia del Gobierno Vasco; Pilar Trinidad Núñez, subdelegada del Gobierno en Madrid, y Montserrat Torija Noguerales, directora general de la Oficina de Apoyo a Víctimas del Terrorismo
También asistieron los directores de las dos instituciones organizadoras, Juan Benito Valenciano (FVT) y Florencio Domínguez (Centro Memorial), así como representantes de numerosas asociaciones de víctimas del terrorismo, cuerpos policiales y diputados autonómicos.
Las víctimas, en el centro del acto
Uno de los momentos más emotivos fue la intervención de Pilar Sánchez Blázquez, hija del guardia civil Casimiro Sánchez García, primera víctima mortal de los GRAPO. Recordó la soledad con la que su familia tuvo que afrontar el atentado y la importancia de preservar la memoria:
“Nunca he perdonado, ni perdonaré. Cincuenta años después sigo sin encontrar una contestación.”
La comisaria de la muestra, Carmen Ladrón de Guevara, subrayó que el objetivo de la exposición es “contar la historia sangrienta del GRAPO desde la memoria de sus 93 víctimas mortales, los verdaderos protagonistas”.
Por su parte, Florencio Domínguez destacó que muchas víctimas del GRAPO quedaron “relativamente desapercibidas por la omnipresencia de ETA”, y expresó su deseo de que esta exposición contribuya a reparar esa falta de reconocimiento.
Cerró el acto la subsecretaria Susana Crisóstomo, quien agradeció la colaboración institucional y señaló que la muestra supone “un paso más hacia la memoria de los cincuenta años en libertad en España”.
Contenido de la exposición
La exposición recorre la historia del GRAPO y del PCE(r), organización de inspiración maoísta que actuó como su estructura política. A través de paneles, materiales documentales, publicaciones, carteles, objetos y elementos de propaganda, se analiza su actividad terrorista entre 1975 y 2006, periodo en el que perpetraron más de un millar de atentados.
Entre las piezas destacadas se encuentran: un diorama del atentado contra un vehículo blindado en Vigo en 2000 y una reproducción de la casa cerca de Lyon donde el empresario Publio Cordón fue secuestrado en 1995.
El Memorial ha producido además dos vídeos divulgativos disponibles en su canal de YouTube, mientras que la FVT incorpora a través del microsite Historias de Vida un In Memoriam con información sobre las víctimas del GRAPO, también disponible en su página web.
La exposición Cincuenta años de plomo. 1975-2025, la senda sangrienta de los GRAPO puede visitarse en la sala Anselma del Ateneo de Madrid hasta el 1 de marzo de 2026.
































