EL TERRORISMO DE EXTREMA DERECHA
DESDE FINES DEL SIGLO XX

En la primavera de 1999, Londres vivió tres semanas de atentados contra las minorías,
mediante el empleo de bombas caseras rellenas de clavos. La primera, el
17 de abril, estalló en Brixton, barrio multiétnico, y causó 39 heridos, la mayoría
afrocaribeños. La segunda, el 24 de abril, en una calle aledaña al mercado de
Brick Lane, centro de la comunidad bangladesí, con el resultado de siete heridos,
y eso porque un transeúnte sospechó de la bolsa y la metió en el maletero de su
coche. La tercera, de mayor potencia, el 30 de abril, contra un pub gay del Soho,
mató a dos personas e hirió a otras 70. El sistema utilizado fue el mismo: un
explosivo a base de componentes de fuegos artificiales y clavos, con un temporizador,
dentro de una bolsa de deportes, que el terrorista dejaba abandonada en el
lugar elegido. Las tres explosiones se produjeron entre las 17.30 y las 18.30 horas
en zonas densamente pobladas y en torno a la fecha del aniversario del nacimiento
de Hitler. Mediante llamadas telefónicas, dos grupos neonazis se responsabilizaron
de los atentados, Combat 18, de los dos primeros, y The White Wolves, Los
Lobos Blancos, una escisión del anterior, del tercero. Estos atentados contaban
con antecedentes recientes en forma de amenazas de muerte a diputados y lores
negros, asiáticos y judíos.

Autores: Juan Avilés Farré y José Luis Rodríguez Jiménez.
Editor: Fundación Centro para la Memoria de las Víctimas del Terrorismo.
Fecha: Febrero 2022.

 

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